El eterno problema de las reuniones corporativas
Si trabajas en empresa, esta escena te será familiar:
Una sala con diez directivos, un PowerPoint proyectado en la pantalla y un ponente que, diapositiva tras diapositiva, comparte cifras y gráficos con entusiasmo… que solo entiende él.
El resto asiente, algunos miran el móvil, otros hacen cálculos mentales, y al cabo de una hora, cuando se pide tomar una decisión, nadie sabe realmente qué hacer con esa avalancha de datos.
Las empresas no fracasan por falta de información. Fracasan porque no saben convertir esa información en decisiones inspiradas.
El problema no es la falta de datos, sino la falta de relato. Porque los datos informan, sí, pero solo las historias inspiran decisiones.
Los datos como materia prima de la narrativa, no como mensaje final
Un dato en bruto es como una piedra sin tallar. Tiene valor, pero no emociona ni comunica nada por sí sola.
Un dato aislado es como un ladrillo suelto. Tiene su importancia, pero no construye nada.
Cuando lo integras en una historia, ese ladrillo se convierte en parte de una estructura que sostiene significado y genera acción.
El arte del Data Storytelling consiste en esculpir esa piedra para que transmita un mensaje, despierte emociones y guíe decisiones.
“Detrás de cada dato hay una emoción esperando ser traducida. Eso es data storytelling.” – Èlia Guardiola
La diferencia es clara:
- Dato aislado: “Hemos perdido un 10% de cuota de mercado.”
- Dato narrado: “En los últimos seis meses, uno de cada diez clientes ha dejado de elegirnos. Detrás de cada cifra hay una historia de insatisfacción que no podemos ignorar. Si no actuamos ahora, esas historias se multiplicarán.”
En el primer caso, la reacción es fría. En el segundo, nace la urgencia de cambiar.
Otro ejemplo:
- Frase técnica → “El 35% de nuestros clientes abandonó el servicio en el último semestre.”
- Relato → “En el último semestre, más de 3.500 clientes dejaron de confiar en nosotros. Para ellos, la experiencia no fue lo suficientemente valiosa. Hoy necesitamos escuchar esas historias para no repetir los mismos errores.”
El primero da información. El segundo despierta urgencia y compromiso.
“Los datos informan, las historias transforman.” – Èlia Guardiola
Airbnb durante la pandemia
En 2020, Airbnb se enfrentó a la mayor crisis de su historia: cancelaciones masivas, pérdidas millonarias y la incertidumbre global.
Brian Chesky, su CEO, entendió que limitarse a exponer gráficas no iba a sostener a sus equipos. Redactó una carta que se convirtió en un hito de comunicación empresarial.
En lugar de hablar de “pérdidas del 80% en reservas”, habló de personas, de los hosts que vivían de esa plataforma, de empleados que estaban dejando la compañía y de la visión a futuro.
No ocultó los datos, pero los transformó en un relato de resiliencia.
El resultado fue que la compañía no solo sobrevivió, sino que reforzó su identidad frente a empleados, inversores y clientes.
Por qué las empresas y directivos necesitan formar en Data Storytelling
Los equipos de analítica, marketing, ventas y dirección manejan miles de datos cada semana. El problema no es la falta de información, sino el exceso de datos irrelevantes y mal comunicados.
En el día a día, los comités directivos reciben informes que superan las 70 páginas. Según estudios, el 80% de esos datos se pierde porque no hay estructura narrativa que les dé sentido.
El Data Storytelling enseña a:
- Seleccionar lo relevante: no todo dato merece atención.
- Dar contexto: ¿por qué importa este dato aquí y ahora?
- Conectar con personas: detrás de cada métrica hay historias humanas.
- Inspirar acción: los datos deben mover a decidir, no paralizar.
- Darles un hilo narrativo que los convierta en decisiones claras.
Beneficios estratégicos de entrenar a los equipos en Data Storytelling
Estos son solo algunos beneficios, pero suficientes como para que te plantees implementar el Data Storytelling en tu estrategia:
- Agilidad directiva: menos reuniones, más decisiones claras.
- Mejor alineamiento: todos entienden el mismo mensaje.
- Mayor influencia externa: los datos narrados convencen a inversores, partners y clientes.
- Reducción de errores: cuando se comprenden los datos, se actúa con mayor precisión.
- Cultura basada en la verdad: los equipos confían en los datos porque los entienden y ven su utilidad.
- Decisiones más rápidas y acertadas: los directivos comprenden el impacto real de los datos.
- Más influencia en stakeholders: los informes se transforman en relatos convincentes.
- Equipos más alineados: todos hablan el mismo lenguaje narrativo.
- Mayor competitividad: la empresa responde antes que la competencia porque sabe interpretar mejor su realidad.
- Menor desgaste en reuniones: menos tiempo para explicar cifras, más tiempo para definir acciones.
“La narrativa de una empresa es su ADN comunicativo: cambia el relato y cambiarás su futuro.” – Èlia Guardiola
Caso aplicado: Google y la simplicidad narrativa
Google obliga a sus equipos a presentar con un formato simple: problema, dato clave y solución. Cada historia debe tener un arco narrativo. Y cada dato debe responder a una pregunta: ¿por qué importa esto ahora?
Así, una métrica deja de ser ruido y se convierte en motor de acción.
Google entrena a sus equipos en la regla de oro: cada presentación debe responder a tres preguntas clave:
- ¿Qué problema queremos resolver?
- ¿Qué datos lo prueban?
- ¿Qué acción proponemos?
Es decir: un arco narrativo en lugar de un listado de cifras.
Reflexión final
Los datos por sí solos no generan decisiones. Es la historia detrás de esos datos lo que inspira, convence y mueve a los equipos a actuar.
El reto de las empresas no es generar más datos, sino contarlos de forma que inspiren acción.
Los PowerPoints seguirán existiendo, pero la diferencia entre una reunión que duerme y una reunión que transforma está en la capacidad de los líderes de convertir datos en relatos estratégicos.
¿Tus equipos están presentando cifras o están inspirando decisiones? Entrenar a tu comité directivo y a tus equipos en Data Storytelling convierte tus presentaciones en motores de cambio y prepara a tu comité directivo para liderar con claridad, influencia y propósito.
Es pasar de PowerPoints olvidables a relatos que transforman la manera de decidir en tu negocio. Y yo te ayudo a lograrlo. ¿Hablamos?