El rol del humor en la narrativa empresarial: humaniza y seduce sin hacer el ridículo.

Hay una idea equivocada, y muy típica en muchas empresas, que realmente nos ha hecho mucho daño:

“Si quiero que me tomen en serio, tengo que sonar serio.”

Y luego pasa lo que pasa… comunicaciones con tono de circular del colegio, presentaciones que parecen un funeral corporativo y líderes que hablan como si les hubiera escrito el discurso un abogado con resaca.

El humor no es frivolidad o pérdida de profesionalidad en la narrativa empresarial, como muchos empresarios dinosaurios piensan. En realidad es inteligencia social.

Y bien usado, no te quita autoridad: te la da.

Porque el humor no es un chiste, sino una señal.

Señal de que:

  • Entiendes a tu audiencia.
  • Sabes manejar tensión.
  • Dominas el contexto.
  • No necesitas disfrazarte de “excel corporativo” para liderar.

La función real del humor en comunicación corporativa

Voy al grano. El humor funciona porque hace tres cosas que ningún dato consigue por sí solo.

1) Rompe el hielo sin pedir permiso

El humor en la narrativa empresarial abre puertas que el tono formal suele cerrar. De hecho, la formalidad excesiva crea distancia, y esto es una realidad. El humor (bien medido, por supuesto) crea permiso.

Y eso, en narrativa, es oro puro. Cuando alguien se ríe, baja la guardia. Cuando baja la guardia, escucha.

2) Humaniza sin debilitar

Humanizar no es “hacerte el simpático”. Humanizar es demostrar que eres una persona… y no un robot de comité.

¿No has pensado nunca que una marca sin humanidad no inspira respeto? Lo que en realidad inspira es, simple y meramente, sospecha.

3) Mejora la recordación

Te lo digo como consultora y como docente, y es que lo que emociona, siempre se recuerda.

Y el humor es una forma de emoción rápida. Activa atención. Activa memoria. Y coloca tu mensaje en un sitio donde el resto no entra: la complicidad.

El humor no quita autoridad, sino el miedo. Y cuando el miedo baja, el mensaje entra. – Elia Guardiola –

Cómo usar humor en la narrativa empresarial sin convertirte en el “payaso oficial” de tu empresa

Aquí está la clave. El humor no se improvisa, porque entonces sí pareces un personaje haciendo un papel que no le toca. El humor se diseña.

1) El humor tiene que ser coherente con tu marca

No todo encaja en todo. Ni en contenidos, ni en empresas, ni en equipos, ni en tu vida personal. Pero…

  • Una fintech puede ser irónica y ágil.
  • Un bufete puede ser sutil y elegante.
  • Una empresa industrial puede ser directa y autoparódica.

Lo que no puede es ser algo que no es. Y forzarlo, siempre es la crónica de una muerte anunciada. Porque el peor humor no es el ofensivo. Es el impostado.

2) Debe reforzar el mensaje, no eclipsarlo

Regla de oro para incluir el humor en tu negocio o marca persona:

Si recuerdan tu chiste pero no tu idea… has perdido. – Elia Guardiola –

El humor no es el protagonista. Es el subrayador fluorescente que hace que también te recuerden por ello.

3) Autenticidad: lo que eres, pero con intención

En empresa no necesitas hacer reír. Necesitas que el otro piense: “me entiende”.

Y eso no se logra con un meme random. Se logra con observación. Con frases que retraten cosas reales:

  • Una reunión eterna.
  • Una PowerPointitis aguda.
  • Un “vamos cerrando” que dura 40 minutos.
  • Un “lo reviso y te digo” que significa “jamás”.

Eso sí conecta.

Una marca que sabe reírse con inteligencia no pierde credibilidad: gana humanidad. – Elia Guardiola –

4) Jamás humor ofensivo, ridiculizante o excluyente

En la narrativa empresarial hay una línea que no se cruza. El humor que se basa en “reírse de” alguien…

  • No genera complicidad.
  • Genera inseguridad.
  • Deja un rastro feo. El de la marca que se siente superiores a alguien o a otras empresas.

Ejemplos reales de humor como identidad narrativa

Mailchimp

Lo hacen muy bien porque su humor no es “gracia por gracia”. Es parte de la experiencia: cercanía, claridad y tono humano.

Consiguen algo difícil, que una plataforma técnica parezca conversacional.

Innocent Drinks

Otro ejemplo brillante de humor en la narrativa corporativa. Ellos convirtieron el envase en canal narrativo. No venden bebidas: venden personalidad.

La gente no compra solo el producto. Compra la sensación de estar en una marca con alma, auténtica, con personalidad y cercanía. Personas trabajando para personas (una frase cliché pero real).

El humor es estrategia narrativa: convierte lo complejo en comprensible y lo distante en cercano. – Elia Guardiola –

Los 3 errores que veo cada semana en empresas (y que cuestan caro)

1) Hacer chistes que ni tú entiendes

Esto pasa más de lo que debería. El humor no es “algo para aligerar”.

Es un recurso que tiene que sonar natural. Si tú no lo usarías en una conversación… no lo uses en comunicación corporativa.

2) Confundir humor con sarcasmo

El sarcasmo es un arma. Y si no eres brillante… es un boomerang.

Además, en las empresas suele crear un efecto horrible: la risa incómoda. Y una audiencia incómoda no confía. Obedece. O desconecta.

3) No medir el impacto

El humor en la narrativa empresarial necesita escucha. No puedes lanzar un tono a una comunidad sin leerla.

Y ojo: no solo importa si se ríen. Importa si se sienten incluidos.

Estrategia práctica para introducir humor con inteligencia (sin riesgo) en la narrativa empresarial

Te dejo un método simple, aplicable y directo:

Paso 1. Empieza por historias reales

Anécdotas de trabajo. De clientes. De reuniones. Lo cotidiano es una mina narrativa.

Paso 2. Usa humor observacional, no humor “fabricado”

Humor observacional = describir una realidad con precisión incómoda. Eso genera risa porque es verdad. No porque “intentes ser gracioso”.

Paso 3. Test de “complicidad”

Antes de publicarlo pregúntate:

  • ¿Esto haría sentir a alguien inferior?
  • ¿Esto me lo podría decir alguien a mí sin que me moleste?
  • ¿Esto refuerza mi idea o solo es chispita?

Si pasa el filtro, adelante. Atrévete a implementarlo.

Si tu historia emociona, se recuerda. Y si además hace sonreír, se queda a vivir en la mente. – Elia Guardiola –

Cerrando un poco el tema (aunque da para horas de conversación y aplicación)

El humor no es un adorno. Es un atajo a la conexión.

Una forma elegante de decir: “estoy aquí contigo, no por encima de ti.”

Y en estos tiempos donde todo el mundo comunica «correcto», el humor te permite comunicar «humano».

Y eso, hoy, es una ventaja competitiva.

Si eres líder, directivo o empresa: no necesitas sonar más serio. Necesitas sonar más real.


¿Estás hablando con claridad, influencia y propósito estratégico a través del liderazgo narrativo, la comunicación y la cultura corporativa? Son las herramientas para posicionarte mejor, ganar autoridad y tomar mejores decisiones para los resultados.

Si no es así, tienes un problema, o un reto pendiente. No te preocupes, yo puedo ayudarte a lograrlo. ¿Hablamos?

📩 hola@eliaguardiola.com


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies